viernes, 12 de octubre de 2012

Las curvas del Tajo

Las "curvas del Tajo" son parte de la vida de los conductores extremeños y no extremeños, a lo largo de unos cuarenta años, los que van desde 1970 a 2010.

En post anteriores he hablado del antiguo puente de Alconétar y del puente de la N-630. El primero se trasladó y el segundo fue anegado por las aguas del embalse de Alcántara en 1970 y desde entonces no ha vuelto a verse. También se anegaron el puente de Ceclavín, el del Cardenal, el de Serradilla y otros que tengo pendientes.

Toca ahora hablar de las famosas "curvas del Tajo", trazado que ha martirizado, durante muchos años, hasta la construcción de la autovía, a todos los viajeros que discurrían por la N-630.

En esencia, las curvas del Tajo son consecuencia de la variante construida por Hidroeléctrica Española (hoy Iberdrola), propietaria de la presa de Alcántara, para dar continuidad a la N-630, como consecuencia de las inundaciones que produjo la misma.

Cuando vemos con ojos actuales dicha variante y después de las múltiples horas detrás de camiones al discurrir por ella, podemos valorarla como una auténtica ratonera. Las pocas oportunidades de adelantar, dos de ellas en los puentes sobre el río Tajo y el Almonte en las que no todos se atrevían a adelantar, junto con las fuertes pendientes y rampas, hacían que transitar por las mismas se hiciera demasiado despacio para lo que se consideraba una carretera nacional. Lo curioso del caso es que comparada con la carretera antigua, era una sensible mejora, que no se vio refrendada con el tiempo, siendo en sus últimos años claramente insuficiente.

El esquema viario, sobre foto aérea actual, era el siguiente:


En dicha foto podemos ver:

  • En rojo el trazado antiguo de la N-630, que hoy discurre en gran parte por debajo del agua.
  • En amarillo, la carretera que iba a Garrovillas, la antigua C-522.
  • En verde, la carretera de Hinojal.
  • En violeta, la carretera de Coria, la antigua C-526.

Para la determinación del trazado me he valido de un esquema antiguo obtenido de la página de la empresa constructora alemana de los puentes sobre el Tajo y el Almonte, que es lo que explica la aparición de palabras alemanas en el mismo.


Así mismo, podemos ver el trazado antiguo en el mapa tográfico del IGN del año 1946.


Para hacernos una idea de la carretera que quedó inundada podemos ver el siguiente vídeo:



Que discurre por la siguiente zona:


Poco antes de pasar por debajo del ferrocarril podemos ver el hito kilométrico 184 de la antigua carretera.


El hito es anterior a la N-630 y marca el punto kilométrico 184 desde Salamanca según la antigua carretera de segundo orden, de Salamanca a Cáceres, por Béjar y Plasencia, que posteriormente se incorporó en todo su trazado a la carretera N-630, de Gijón al puerto de Sevilla.

No sólo se anegaron los puentes de la N-630 y del ferrocarril sobre el Tajo, sino que también se perdió el puente sobre el Almonte en la carretera de Hinojal y el de la carretera de Garrovillas sobre la ribera de Araya.

Puente viejo del Almonte en carretera de Hinojal
En primer plano, antiguo puente sobre la ribera de Araya en la C-522.
La construcción de la variante exigió un completo cambio de trazado para evitar las zonas anegadas del embalse de Alcántara.

La variante construida podemos verla, en verde, en la siguiente foto aérea:


Esta variante exigió la construcción de dos grandes puentes, en viga cajón, de manera que en su parte superior discurriría la N-630 y dentro de la misma, iría el ferrocarril.


La construcción de los puentes se hizo mediante avance en dovelas desde los extremos. En las siguientes fotos podemos ver diferentes momentos de su construcción.



La carretera de Garrovillas de Alconétar se repuso como puede verse en la foto aérea.


Con el nuevo puente sobre la ribera de Araya, que podemos ver aquí en construcción.

Construcción del puente de Araya. 1969.
Bajo el puente de Araya. Foto: Víctor Gibello.
La carretera de Hinojal se cruzaba directamente con la variante, por lo que no fue necesario realizar ninguna actuación más.

La carretera de Coria, antigua C-526, quedaría de la siguiente forma.


También es preciso comentar que no sólo se desviaron las carreteras afectadas, sino que también se cambió el trazado del ferrocarril. En la siguiente foto podemos ver cómo se realizó aprovechando los mismos puentes.


En azul el trazado actual del ferrocarril, en violeta el trazado antiguo abandonado y en verde el trazado de la actual N-630, común en los dos puentes sobre el Tajo y el Almonte.

Por último no me resisto a contar una anécdota de los puentes. Fueron construidos por Hidroeléctrica Española y después fueron recibidos por el Ministerio de Obras Públicas. La prueba de carga estaba dirigida por el recordado ingeniero D. Juan Manuel Romo. La misma consistía en frenar un tren de determinado peso en el centro del vano, dentro del cajón, mientras el puente se encontraba lleno de camiones de arena. El maquinista decía que él no frenaba en el medio del puente pues temía que se fuera a romper. D. Juan Manuel Romo juraba y perjuraba que el puente lo habían calculado y construido unos alemanes (Beton und Monierbau) y que no podía pasar nada. El maquinista seguía en sus trece y para convencerlo le hizo la siguiente proposición: él se quedaba en el medio del puente mientras realizaba el frenado para que viera la confianza que tenía. Por fin el maquinista accedió. Contaba D. Juan Manuel Romo que cuando el tren frenó, aquello empezó a moverse de tal manera, que a punto estuvo de saltar al río.

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